
Aunque en India (particularmente el área de los Himalayas indios) y Nepal habían existidos comunidades lamaístas de muchos siglos en el pasado, la llegada de miles de refugiados tibetanos que escapaban de la invasión china aumentó su número. Actualmente, el Dalai Lama y la más grande comunidad tibetana en el exilio residen en Dharamsala, India

El budismo Mahayana entró en el Tíbet gracias al gurú indio Padmasambhava en el siglo VIII. Hasta ese momento, existía en el Tibet una religión de carácter animista y mágico, llamada Bön. Con el auge del budismo la religión Bön no desaparecerá, pero se iniciará una transformación de la misma. Parte de la creencia Bön influyó también en el budismo tibetano. La tradición Mahayana o Gran Vehículo no se limita a buscar la liberación personal, sino que tiene como finalidad la liberación de todos los seres y para ello busca alcanzar el estado de Buddha.
El budismo tibetano ó lamaísta es mayoritario en Bután, Mongolia, Ladakh (India) y Tíbet,

En el Budismo tibetano existen cuatro grandes linajes principales y muchos otros menores. El linaje es muy importante en el budismo tibetano, ya que garantiza que las enseñanzas están vivas, es decir, que se han transmitido de maestro a discípulo desde tiempos de Buda y que siempre se ha hecho de forma pura, realizando completamente su comprensión.
Frecuentemente los términos Vajrayana o Budismo Tántrico se aplican como sinónimos del budismo tibetano, pero se debe precisar que los tibetanos y mongoles son budistas practicantes de la regla Mahayana, de los que muchos, aunque no todos, practican el Vajrayana.
Tantra significa "tecnica", sus prácticas tienen como objetivo utilizar todo nuestro potencial para llegar a la iluminación, pero esta tarea requiere de una comprensión profunda de las escuelas Teravadha y Mahayana, de una cierta práctica en la meditación, y de una preparación específica:
Los cuatro preliminares ordinarios o "Los cuatro modos de modificar la actitud mental". Se trata de llegar a una comprensión plena de lo que significan estas reflexiones y sirven como base para una actitud de renuncia y una práctica constante y diligente. Estos temas de reflexión son:
La preciosa existencia humana. Nuestra existencia es difícil de conseguir y fácil de perder. Deberíamos utilizarla de la mejor manera posible, desarrollando al máximo nuestro potencial para despertar nuestra naturaleza de Buda.
La impermanencia y la muerte. Todo cambia, nada permanece, nuestra vida es frágil como una burbuja y el momento de la muerte es incierto, no debemos perder el tiempo apegándonos a lo que sin duda perderemos, ya que nuestro tiempo de vida es incierto.
El Karma y sus consecuencias. Una acción virtuosa es causa de felicidad, una acción no virtuosa es causa de sufrimiento, debemos actuar de la forma mas beneficiosa posible para nosotros y los demás, y abandonar totalmente las acciones negativas por pequeñas que nos parezcan.
El sufrimiento de la existencia. La esencia de nuestra existencia es el sufrimiento, sufrimos al nacer, al envejecer, al enfermar y al morir. Los que carecen de algo sufren por conseguirlo, los que tienen un poco sufren porque quieren más, los que tienen suficiente sufren para conservarlo, y al final todos perdemos lo que tenemos. Es por eso que debemos intentar trascender esta existencia.
Acabados los preliminares se inician las prácticas de la meditación Mahamudra o de los Tantras (plegarias y visualizaciones) usando de base a una deidad. Las deidades tibetanas no son seres que viven en los reinos de los dioses, las deidades del budismo tibetano son aspectos de la mente, simbolizan la compasión, la sabiduría, el poder de la acción y los demás aspectos de la mente, hay una gran cantidad de deidades, algunas pacíficas, otras airadas, pero todas son aspectos de la naturaleza de Buda. Al realizarlas, el practicante Vajrayana desarrolla esa cualidad concreta, hasta el punto de llegar a su máxima comprensión y encontrar allí la verdadera naturaleza de su mente.

Gratitud por seguir conservando estas enseñanzas y compartirlas en tu espacio, en estos tiempos de transcicion de la conciencia colectica, hacia un estado elevados de comprensión y sabiduría acerca de nuestra propia naturaleza, luz amor armoní y Bendiciones!!
ResponderEliminar